UN CAMINO DE FE es la puerta No entre abierta, sino ABIERTA para quienes desde occidente desean iniciar un camino de esperanza hacia una Fe No Antigua o Anticuada, sino Viva, Fuerte, Actual y que ha permanecido a salvo en el tiempo y el espacio, sin quedarse atada a un espacio geográfico oriental o en antiguos territorios europeos.